15 de agosto

El 15 de agosto la Iglesia Católica celebra la más importante Fiesta Mariana: la Asunción de la Santísima Virgen María. En esta ocasión queremos ofrecerles una meditación sobre este dogma de nuestra fe que fue también tema de oración y espiritualidad de Santa Luisa de Marillac. Como hijas suyas encontramos “su espíritu Mariano” en sus escritos y en nuestras Constituciones.

María signo de esperanza y consuelo para su pueblo

–– …Quien quiere seguir a Jesucristo, encuentra a la que lo recibió del Padre: María, la primera cristiana, la  consagrada por excelencia, presente en la vida de la Compañía desde sus comienzos (C. 15a). Las Hijas de la Caridad reconocen a María como maestra de vida espiritual … La miran «para hacer, como Ella, de la propia vida un culto a Dios, y de su culto un compromiso de vida» (C. 23). Las Hijas de la Caridad celebran con devoción las fiestas de la Virgen María (E. 7).

Preguntémonos: ¿Celebro yo las fiestas de María con devoción? ¿La considero realmente como modelo y maestra de mi vida spiritual?

“Bendita seas, María por la elección que Dios ha hecho de ti para unir en tu seno la naturaleza humana a su  divinidad.  [Todos responden] Bendita seas.

“Bendita seas, María, comienzo de la luz que el Hijo de Dios debía a traer al mundo”. 

“Bendita seas, María, porque en tu seno se ha realizado la unión amorosa del Verbo de Dios con el hombre”.

Dios te Salve María…


–– El munificentísimo Dios, que todo lo puede y cuyos planes providentes están hechos con sabiduría y amor, compensa en sus inescrutables designios, tanto en la vida de los pueblos como en la de los individuos, los dolores y las alegrías para que, por caminos diversos y de diversas maneras, todo coopere al bien de aquellos que le aman. (Munificentissimus Deus 1).

Mientras la Santísima Virgen cumple amorosísimamente las funciones de madre hacia los redimidos por la sangre de Cristo, la mente y el corazón de los hijos se estimulan a una más amorosa contemplación de sus privilegios.

La fiesta de la Asunción lleva a Luisa, una vez más, a meditar en la belleza de la Madre de Dios: “El 15 de agosto de 1659, mi ocupación durante la Santa Misa, en  la que debía comulgar, ha sido sobre la grandeza de la Santísima Virgen, como Madre del Hijo de Dios…” Luisa prosigue su meditación y descubre la nobleza de la naturaleza humana a la que Cristo ha divinizado con su venida y a la que honra de manera especial al acoger en el Cielo a María en cuerpo y alma: “He visto también que, por este medio, el Hijo de Dios ha engendrado en cierto modo a la naturaleza humana para la Eternidad, dándole la capacidad de gozar, durante ella, de Dios, según sus designios, que me han parecido tan grandes en el cielo…”

Preguntémonos: ¿”Leo yo” los acontecimientos de mi vida a la luz de la  fe, en la convicción de que “todas las cosas son para el bien de los que aman?

“Bendita seas, María,  porque tu gran  humildad te ponía  continuamente ante la vista todo lo que eres Dios hacía en tí y lo que Tú eras en Él”.

“Bendita seas María porque al ser Madre de Cristo, eres juntamente, Madre de Dios y Madre de los hombres…… (que es) la Gracia misma”.

“Bendita seas, María,  cauce a través de cual se nos comunican las gracias de la Encarnación”. 

“Bendita seas, María, tu corazón está lleno de Amor”.

Dios te Salve María…


–– La Asunción de María invita a descubrir la dignidad de todo hombre, a pesar de las miserias, pobrezas, caídas que pueda tener. Honrar a María será, para la Hija de la Caridad, comprometerse con mayor amor en su servicio, lo que implica vivir una profunda vida espiritual. De María, madre de Dios, escogida por Luisa como madre de la Compañía, aprenderán también las Hijas de la caridad a servir con humildad, caridad y sencillez a los pobres, A ls que Cristo ama con amor preferencial.

Preguntémonos: ¿de qué manera, circunstancias, me siento invitado/a a descubrir la dignidad de cada persona con que me encuentro? ¿Me preocupo de mi vida espiritual a fin de ofrecer un mayor amor  a través de mi servicio cotidiano?

“Bendita seas, María, eres Madre de todo un Dios y sin embargo no te apartas de la bajeza y oscuridad”.

“Bendita seas, María, eres el canal por el que todas las gracias dela Encarnación han llegado hasta nosotros”.

“Bendita seas María, obra maestra de la Omnipotencia divina en la naturaleza puramente humana.”

Dios te Salve María…


–– La augusta Madre de Dios, arcanamente unida a Jesucristo desde toda la eternidad “con un mismo decreto” (27) de predestinación, inmaculada en su concepción, Virgen sin mancha en su divina maternidad, generosa Socia del divino Redentor, que obtuvo un pleno triunfo sobre el pecado y sobre sus consecuencias, al fin, como supremo coronamiento de sus privilegios, fue preservada de la corrupción del sepulcro y vencida la muerte, como antes por su Hijo, fue elevada en alma y cuerpo a la gloria del cielo, donde resplandece como Reina a la diestra de su Hijo, Rey inmortal de los siglos. (MD 40)

Luisa dice: “Suplico a Nuestro Señor… que hoy hayan acompañado a la Santísima Virgen en su muerte mediante el sacrificio voluntario que han podido ofrecerle de morir a ustedes mismas para vivir sóloen Dios, cumpliendo durante el resto de sus días su santísima Voluntad… (LM)

Peguntémonos: ¿En mis elecciones diarias, planes, esperanzas, pienso en mi destino final, en el amoroso plan de Dios para mí – su hijo – con Él en el Cielo? ¿Transmito esta Buenas Noticias a mi prójimo?

“Bendita seas, María, tú que tan perfectamente amaste los efectos de la amable voluntad de Dios”.

“Bendita seas, María, por todas las almas rescatadas con la sangre del Hijo de Dios y tuyo”.

“Bendita seas, María, Hija amada del Padre, Madre del Hijo y digna Esposa del Espíritu Santo”. 

Dios te Salve María…


La Asunción de María es el descanso y el cumplimiento de la profecía del Magníficat: “Dios levanta a los humildes” y de la llamada de Jesús: “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón así encontraréis el descanso” (Mt. 11, 29) ¡María es signo de Esperanza! (Sor Evelyne Franc, 15.08.2007)

Gloria al Padre…

 

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