Testimonio de Sor Simón – Corbonod – Francia Sur

Mi comunidad de tres Hermanas, de la que soy con mucho la mayor, está al servicio de adultos minusválidos físicos y psíquicos; es para nosotras una gran alegría vivir cerca de ellos, caminar con ellos por medio de las celebraciones que nos interpelan, por su vida de fe y con los contactos sencillos, los servicios prestados, la escucha, etc.

La fe, no sé si tengo razón, siempre ha significado para mí, una entera confianza en el que me ha llamado. En Lumen Fidei leemos: la fe es la respuesta a una Palabra que nos interpela personalmente, a un Tú que nos llama por nuestro nombre”…

Fiarse, siempre, me hace superar mis miedos, mis fragilidades, para darme enteramente al que siempre ha estado a mi lado… “¿Qué temeré?”

Este año de la fe, me ha hecho tomar conciencia de la importancia de “dejarme encontrar por él” Lumen Fidei; de releer su Palabra, de estar más a la escucha de esta Palabra: La fe es una escucha y está destinada a pronunciarse y a ser anuncio”… LF

sr. Simone IIJ¡Ciertamente, a mi edad, no me veo en un equipo de despertar a la fe! pero por mi parte puedo, sin duda, despertar a la fe por los gestos de bondad, una escucha cercana a los residentes, un servicio prestado.

No me veo tampoco yendo a las playas a llevar la Buena Nueva, no es mi carisma. Pero me siento llamada a crear playas de silencio para encontrarlo, llevarlo a los demás en lo cotidiano, “¿qué otra recompensa podría Dios ofrecer a los que lo buscan, si no dejarse encontrar…”LF.

La fe se vive en primer lugar en la comunidad, por el intercambio de la Palabra de Dios, la lectura de los acontecimientos, los gestos fraternos “es imposible vivirla sólo” LF.

¿No es un acto de fe adherirnos plenamente a lo que nos dijo Jesús: “Cuando dos o tres están reunidos en mi nombre, yo estoy en medio de ellos”?

Señor que yo sepa reconocerte en todos los que me rodean.

Sor Simón
Comunidad de Corbonod
Francia-sur