Misión en la periferia: Niños de etnia gitana

¿Qué puede vivirse con los niños de etnia gitana en la catequesis? Este encuentro con Cristo es una aventura que nace en los ojos y se encarna en el corazón. Este grupo de niños tiene entre 7 y 12 años, a veces 14 y en otros encuentros los niños tienen de 5 a 8 años.

enfantcadèneEstos niños se reúnen todos los sábados por la tarde en la preciosa capilla construida por sus familias. Descubrir, sentir las palabras del Cristo, sus gestos, su amor por cada ser humano los interpela. Las niñas hacen muchas preguntas sobre el centro del Cadène (Centro de acogida y atención a personas mayores), el hospital blanco dicen, que ven a lo lejos en la Avenida de los Estados Unidos en Toulouse.

¿Las personas están allí están encerradas? ¿Abandonadas? ¿Quién les visita? ¡Querríamos ir a verlos!

A sus preguntas dí algunos detalles referentes al establecimiento y también porque parece difícil vivir un verdadero encuentro con la mayoría de ellos. Pero han manifestado el deseo de probar este encuentro de los amigos de Jesús. Así en noviembre de 2013 fuimos al hospital blanco en pequeños grupos de 3 o 4 niños: su presencia suscita mucho estupor en el personal y manifestaciones de sorpresa y alegría por parte de las personas hospitalizadas. Estas niñas han retenido velozmente los nombres, las caras, las minusvalías… pero me pareció que el estupor fue recíproco.

Hermana, dice Morgane, de 10 años, que guapa es Marie-Cath!!! Esta niña ha notado espontáneamente la belleza del corazón de la hermana enferma. ¡No de palabra sino con la mirada y la sonrisa!

enfantcadène1Camelia, de 10 años, dice: la hermana que no tiene dientes, cuando yo la miro a sus ojos, sé que es feliz de verme… le acaricio la mano… no necesita hablar… “.

Sandy quiere dar alegría al “rachaï” de las landas, cura en lengua gitana, cantando un estribillo gitano… y “Rachaï” ha llorado escuchándolos.

Así, hemos animado nuestras visitas, al pequeño hospital Blanco. Jesús curó a muchos enfermos: es Dios dice Melodía, “nosotros, nos curamos un poco llevando la alegría”.

Sr Dominique, Hija de la Caridad (Francia-Sur)