Programa de Colaboración de la Familia Vicenciana

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El Programa de colaboración de la Familia Vicenciana es la primera iniciativa de esta clase que ofrece formación teórica y práctica sobre cómo pueden trabajar juntos más eficazmente los diversos miembros de la Familia Vicenciana.

Del 8 al 13 de junio de 2014 se reunieron en la Casa Madre de la Congregación de la Misión en París más de 50 miembros de la Familia Vicenciana, procedentes de 24 países, para asistir al Programa de Colaboración de la Familia Vicenciana (VFCAP en inglés). Creado por la Comisión de Colaboración de la Familia Vicenciana, este programa responde a la necesidad de obtener formas más innovadoras y comprometer y animar a las diversas ramas de la Familia Vicenciana a trabajar juntas a nivel global, regional y local, a fin de transformar las vidas de los que viven en la pobreza. El programa no busca sólo nutrir y desarrollar la espiritualidad Vicenciana de los participantes y la calidad y habilidades de la dirección, sino también proporcionar una experiencia tangible de colaboración, es decir, cómo el carisma Vicenciano está vivo hoy y cómo puede proyectarse en el futuro.

El plan piloto del VFCAP tuvo lugar en mayo del año 2013, en París, al que acudieron 36 participantes de 18 países angloparlantes, representantes de 14 ramas de la Familia Vicenciana. Los participantes procedían de América del Norte, Europa, Asia, África, y Australia. En dichas ramas estaban representados además de la Congregación de la Misión y las Hijas de la Caridad, las Hermanas de la Caridad, la Sociedad de San Vicente de Paúl, la Juventud Mariana Vicenciana, los Misioneros Laicos Vicencianos (MISEVI), la Universidad de St. John (Nueva York), la Universidad de Todos los Santos (Irlanda), y la Asociación Internacional de Caridades (AIC).

trainingDebido al gran éxito del programa modelo, la VFCAP dirigió otro programa en junio de 2014. Las clases fueron en inglés, con traducción al español, francés, y portugués. Asistieron participantes de las ramas de la Familia Vicenciana de América del Norte, América del Sur, Centroamérica, Europa, Asia, y África. Los participantes de este año se encargaron de adaptar el programa a su idioma y cultura respectivos con el fin de realizar el programa en sus diversas regiones.

El equipo de VFCAP estuvo dirigido por el P. José Agostino, C.M., coordinador internacional de proyectos especiales del Superior general y coordinador de la Comisión de Colaboración de la Familia Vicenciana. Otros miembros del equipo proceden de las cinco Universidades Vicencianas, una Hija de la Caridad, un miembro de la Sociedad de San Vicente de Paúl y de la Congregación de la Misión.

Griffin pilgrimagesEl P. Patrick Griffin, C.M, en colaboración con el equipo directivo, procedió a la apertura del programa presentando a los fundadores claves de la tradición Vicenciana, o el carisma y compartió sus exitosas colaboraciones. Después dirigió al grupo a un viaje de la herencia Vicenciana a San Lorenzo y a San Lázaro, lugares de nacimiento respectivos de la Congregación de la Misión y de las Hijas de Caridad. La señorita Vivian, junto con los miembros del equipo, co-facilitó el programa de la semana que culminó con una ceremonia de graduación en Clichy oficiada por el P. Gregory Gay, C.M., Superior general.

Resultados de VFCAP para los participantes del programa:

  • Estar enraizado en las raíces de la tradición y colaboración Vicencianas.
  • Crecer en la apreciación de la riqueza de nuestra tradición como se vive en todas las ramas de la familia Vicenciana.
  • Comprender que las cinco virtudes características de Vicente son modelos de conducta y guía de nuestras relaciones entre nosotros y con los pobres.
  • Reconocer la importancia de la disciplina y de la contemplación en su vida diaria para poder contemplar y ver realmente a Cristo en el rostro de los pobres.
  • Identificar e impulsar sus dones personales, así como los dones de los demás.
  • Reconocer que los Vicencianos escogen actuar en colaboración para construir relaciones dentro de la Familia Vicenciana (así como más allá de ella) para ayudarnos a cumplir nuestra misión común.
  • Empezar a desarrollar y practicar las habilidades necesarias para ser colaboradores eficaces en las diversas situaciones ministeriales.
  • Comprender el potencial de la Familia Vicenciana mundial para ayudar a las personas, y a las comunidades, a salir de la pobreza.
  • Motivar e invitar a otros a colaborar y crear nuevas oportunidades para el cambio sistémico.
  • Reconocer esa colaboración y el cambio sistémico como procesos continuos de conversión.
  • A través de la creación de planes de acción, comprometerse en una transformación personal para ser buenos colaboradores.
  • Aplicar las habilidades aprendidas en experiencias reales de colaboración con la Familia Vicenciana y con la sociedad en general. Los participantes son desafiados, no a trabajar más, sino a trabajar más eficazmente con y para los pobres

Adaptado de la página web de
la Universidad de St Jhon, Nueva York