¿Qué Escucha una Hija de la Caridad en las Expectativas del Año de la Vida Consagrada ?

Dimensión misionera de la Pastoral en un medio escolar y la expresión de mi identidad de Hija de la Caridad

Para situar mejor mi testimonio, me parece importante precisar que llevo 8 años en el Liceo profesional de San Luis a unos 10, 11 km de mi comunidad de la Pequeño Obra, (en el Liceo de San Vicente de Paúl). San Luis está situado en el barrio Norte de Marsella. Imagino fácilmente lo que eso significa en vuestra mente: ajustes de cuentas, matanzas, tráfico de toda clase, economía sumergida, islam radical…

Nuestro Liceo acoge a un público mayoritariamente de estos barrios formados en ciudades donde se concentra la población inmigrante. Las dos comunidades dominantes entre nuestros alumnos son de origen argelino y comorano: el 75% musulmán y el 70% de becados.

st_vincent-4San Vicente, hablando del origen de la Compañía, quiso decir a las Hermanas “yo no pensé en ello, la Señorita tampoco, ni el Señor Portail “…. En mi relectura misioneros 8 años después, estoy en una actitud idéntica de estupor: Yo tampoco pensé”….

Es verdad que cuando llegué al Liceo San Luis, había una gran expectativa por parte de la dirección y del equipo educativo, con respecto a una escucha y un acompañamiento humano y social de los alumnos. Eso se convirtió rápidamente en una evidencia y una prioridad para mí. Porqué ¿cómo pedirles a los jóvenes que estuvieran intelectualmente presentes cuándo viven situaciones insoportables, lo mismo que los adultos? Tuve la suerte de tener un despacho con una entrada discreta, con respecto a la administración, lo que permite así a cada uno estar a gusto. ¡Si los muros de mi viejo despacho pudieran hablar…!!! ¡Cuántas emociones, tristes o alegres, han sido compartidas!!! Que equipajes demasiado pesados para nuestros jóvenes han sido depositados: boda forzada, aborto, maltrato, violación, prisión… La sinceridad, la verdad, la madurez de los intercambios me revolvió interiormente enseñándome la humildad de la escucha, la acogida, sin ningún juicio… ¡Qué lecciones recibidas de estos jóvenes! Si, ”los pobres son nuestros dueños”. Ellos me han formado, de algún modo, y eso continúa siendo así…

En este mismo período, ninguna propuesta pastoral sobre la base de una participación libre encontró eco en nuestros alumnos. He descubierto en los jóvenes una facilidad tremenda para hablar de Dios desconcertante. Forma cotidianamente parte de su universo. Hablé a mi Jefe que también es testigo de una expectativa de los jóvenes de hablar de las cosas de religión… Ella me propuso coger a los nuevos, los que empiezan en 3º pro, 1os. Cap., 2º de bachillerato… una hora por semana obligatoria de su tiempo. El proyecto era ambicioso. Así empecé mi tercer año en San Luis; además de todo el acompañamiento social de los alumnos, me integré en el equipo pedagógico de las clases correspondientes al mismo nivel que los otros profesores.

Descubrimos la realidad de las 3 religiones monoteístas, a través de vídeos, de visitas a los lugares de culto correspondientes y de testimonios. Los debates fueron muy ricos y convincentes. Se organizaron mesas redondas con testimonios directos: como la mesa redonda sobre “el deber de hacer memoria” con la presencia de una hebrea marsellesa, que escapó de Auschwitz acompañada de un “justo”, una historiadora así como el encargado de comunicación del Crif. Qué emoción ver a más de un centenar de jóvenes musulmanes levantarse espontáneamente para acoger con aplausos a esta señora hebrea anciana de 85 años que llegaba con su bastón, (sus pies se congelaron en el campo cuando tenía 16 años). ¡Conociendo las tensiones entre hebreas y musulmanes, con mi Jef, pensamos que esta propuesta podría ser una bomba, sobre todo “¡porque hace falta poco para que nuestros jóvenes estallen!”. ¡Fue todo lo contrario! Nuestra audacia fue recompensada porque los alumnos fueron preparados por los profesores que habían aceptado ayudar asociándose al proyecto para una reflexión pluridisciplinar. El trabajo de colaboración con los profesores dio sus frutos.

Otra mesa ronda tuvo lugar sobre “la esclavitud moderna“, con la presencia de la asociación marsellesa, ETZ, Esclavitud Tolerancia Cero: algunos jóvenes se quedaron para discutir con los participantes y así supimos que algunas alumnas eran víctimas de bodas forzadas y otra de esclavitud doméstica. Se han realizado algunos contactos. Prevemos para el año próximo una mesa redonda sobre “el maltrato cotidiano“.

Efectivamente, doy todos estos detalles para que comprendan bien que la Pastoral que proponemos es sobre todo una pastoral vivida juntos con nuestras diferencias, con nuestro recorrido y con nuestra historia personal… un vivir juntos hecho posible si nos recibimos como hermanos, creados libres por Dios para amar y ser amados.

¡SI! ¡Dios está actuando!!! ¡Doy testimonio de ello!!

Tengo que reconocer que la dimensión misionera de la pastoral está presente desde que hay un encuentro con un joven, con un grupo, con un padre, con un colega. Todo es pastoral en cuanto el otro es recibido y acogido como un ser amado por Dios, cualquiera sea su recorrido y su historia, con el que yo estoy, o intento estar, más cada día: Hija de la Caridad, Hija de San Vicente con mis limitaciones humanas y profesionales. La audacia en una misión como esta sería para mí “osar proponer más allá del temor de afrontar los riesgos y las decepciones, los rechazos”. Porque los ha habido también. Pero, la gracia lo sobrepasa todo: como las 3 confirmaciones de alumnos de primero y terminal preparadas y vividas en el seno del Liceo. Hacía más de 20 años que no había habido nada así me dicen. Otras gracias: jóvenes que asientan la cabeza, que retoman el gusto a la vida, o todavía 6 jóvenes y 2 adultos que participaron en un encuentro de los establecimientos Vicencianos en Lourdes y en el Berceau a final de septiembre de 2014. Eso puede parecer poco pero para nosotros ya es más de lo que esperábamos.

El Papa Francisco afirma en el n° 109 de su exhortación Evangelii Gaudium”: Los desafíos están para superarlos. Seamos realistas, pero sin perder la alegría, la audacia y la entrega esperanzada. ¡No nos dejemos robar la fuerza misionera! y continúa en el n° 129Si dejamos que las dudas y temores sofoquen toda audacia, es posible que, en lugar de ser creativos, simplemente nos quedemos cómodos y no provoquemos avance alguno “…