Provincia Francia Norte: Belval una acogida para todos

¡En este mes de la Resurrección he aquí dos artículos que nos alegran el corazón! Responden a las esperanzas del Papa Francisco del 21 de noviembre de 2014 en su carta apostólica a todos los consagrados.

“Espero de vosotros gestos concretos de acogida a los refugiados, de cercanía a los pobres, de creatividad en la catequesis, en el anuncio del Evangelio, en la iniciación a la vida de oración. Por tanto, espero que se aligeren las estructuras, se reutilicen las grandes casas en favor de obras más acordes a las necesidades actuales de evangelización y de caridad, se adapten las obras a las nuevas necesidades”, (Expectativas para el Año de la Vida Consagrada, punto 4).

Hace un año

Hace un año abrimos las puertas de nuestra pequeña comunidad en Belval, le dimos el nombre de “Casa de Cana”, poniéndonos en las manos de María para estar como ella atentas a las necesidades de todos y creer que nada es imposible para Dios. “Los principios se hacen lentamente”, decía San Vicente. Para nosotras ha sido así, aunque este año ha estado lleno del don de sí, de acogida, de alegría, de escucha, de apoyo, de acompañamiento. Hoy estamos felices de compartir sencillamente los encuentros, las llamadas, los acontecimientos, los lazos que hemos tejido a lo largo de este año.

Una comunidad presencia y acogida de todos

FocusOn_Belval(1)Nosotras éramos muy esperadas… La gente estaba tan contenta de ver volver a las Hermanas entre ellos pero no las mismas!… a menudo hemos explicado nuestro carisma de discípulas de San Vicente y de Santa Luisa. Los trabajadores nos han expresado su alegría: Desde que habéis llegado vuestra presencia es un apoyo para nosotros. Uno está menos solo para llevar este proyecto. Hemos sido invitadas a dar nuestro testimonio a los grupos de jóvenes que vienen a la abadía o en las escuelas, en las tiendas, a la profesión hotelera. Hemos explicado el porqué de nuestra llegada a este lugar y del proyecto. Hemos reexaminado así nuestra llamada y nuestra pertenencia a la Compañía. FR3 ha pasado por BELVAL, nos han filmado y nos ha interrogado sobre los sin techo, las semanas siguientes muchas personas nos han dicho: Les hemos visto a ustedes en la televisión, es bonito lo que hacen”… Después de ese reportaje sobre este servicio en la asociación hemos recibido algunos donativos.

Cada semana, han venido las personas sin techo, acompañados de su educadora. Con ellos, hemos tejido muchos lazos; una de nosotras los llamó: mis compañeros”, han llegado a ser para la comunidad “nuestros amigos”. En cierto modo nos han invitado a cambiar nuestra mirada sobre ellos. Nos han dicho: “Aquí se nos ha reconocido… somos útiles”… un día sin alcohol, por la limpieza de los bancales, de las avenidas, hallan una cierta dignidad de hombres. Compartimos las comidas con ellos, los momentos de fiesta. Cuando no vienen a Belval, nos faltan. Hemos acogido dos personas sin techo por la noche, ellos han retomado rápidamente el camino… El proyecto es acoger a los que nadie quiere en otro lugar, las normas de los locales nos hacen esperar. Hemos vivido una anécdota que no es banal: En Belval hubo una sesión de sacerdotes de las diferentes diócesis de Francia. Una persona sin techo vio a un sacerdote que le había acogido un día en el remoto Sur de Francia, cuando llamó a su puerta. Ha sido en Belval donde ha reconocido al sacerdote. Nos han hecho muchas preguntas: ¿Es que podemos venir a rezar con ustedes? Nuestro oratorio está abierto a quien quiera. Parejas y persona solas vienen a rezar vísperas con nosotras. Nos llegan peticiones diversas por la revista: Querría hablar con una Hermana, querría confiar intenciones de oración”. Piden consejo, se confían a nosotras… los llevamos a nuestra oración.

Hijas de parroquia

FocusOn_Belval(2)La parroquia nos ha ofrecido una calurosa acogida, los fieles han rezado durante 3 años para tener Hermanas, su alegría ha sido grande cuando nos han visto llegar. Enseguida nos han pedido: ¿Quieren venir a la coral? ¿Al equipo de liturgia? Hemos respondido y compartimos todo lo que podemos con ellos. Nos hemos sentido en casa e integradas rápidamente, también gracias a nuestro párroco que es muy dinámico y feliz de tenernos como feligresas. En Navidad, tuvo la buena idea de hacer un nacimiento viviente en la iglesia. El burro, las ovejas, el becerro, los actores, los lectores, todo estaba allí para hacer vivir el bonito mensaje de Navidad y realmente tomamos parte en todo.

A una de nosotras se le ha pedido: “¿Quieres ser mi madrina de confirmación?”, quiero tener una madrina espiritual. La respuesta ha sido “Sí” a este chico en dificultad, deseoso de Dios. Vive sólo con su madre minusválida. Cada domingo le lleva la comunión y durante la homilía escribe en su pequeña libreta algunas palabras para compartirlas con su mamá. Viene regularmente el domingo por la tarde a rezar vísperas con nosotras.

Servir yendo y viniendo

No siendo trapenses hemos sentido muy pronto la necesidad de ir hacia….”aunque nuestro primer lugar de servicio sea Belval con nuestros más cercanos colaboradores… De las llamadas que han llegado muy rápidamente: la de Caritas que ha pedido ayuda, una de nosotras se ha unido al equipo de escucha y de encuentro. Una persona en estado terminal con su cuidador ha venido por última vez a Belval. Quiso ver a las Hermanas; una de nosotras estuvo con ella varias horas. Desde este encuentro la visita regularmente al hospital. Otra Hermana realiza el servicio de los enfermos de la parroquia, les lleva la comunión. Ha habido peticiones de ir a visitar a personas solas, en el campo. Se visita a bastantes familias, una de ellas nos ha hecho también conocer a un señor de 92 años, sin hijos, que vive sólo. Una joven mamá de la aldea, con cuatro niños, en gran dificultad, pidió que se le acompañe, un apoyo y ser visitados, hemos empezado un apoyo escolar para el mayor de sus niños y hemos ido a ayudarle a ella. El verano pasado, una viuda de la aldea, vino a recoger la vela de las exequias de su marido; durante dos horas, una de nosotras escuchó su sufrimiento, su espera, su esperanza. Le hemos propuesto empezar con ella una “casa del evangelio”. Ella misma ha invitado a otras personas, así que nos reunimos un buen grupo de la comunidad para compartir en unión con la Diócesis sobre los evangelios de San Marcos.

Una colaboración con los laicos

FocusOn_Belval(3)Belval es muy conocido pero hoy la asociación tiene además otra dimensión: el servicio al hermano. Acoge a todo el que necesita hallar un trabajo y reinsertarse en la vida, el que desea rehacerse moral o físicamente, hallar confianza… hacer una pausa antes de seguir… En la hospedería que se ha inscrito en la red, vemos llegar belgas, ingleses, holandeses, alemanes, y ciertamente franceses que provienen de las diferentes regiones de Francia. A veces el problema de la lengua es un poco incómodo, pero con los gestos nos hacemos comprender rápidamente. Entablamos con ellos buenos conocimientos y compartimos la vida intentando manifestar lo que vivimos con los laicos en este lugar.

Nuestra pequeña comunidad se construye todos los días. Hemos de aceptar ser molestadas sin tregua, pero ¿no está hecha nuestra vida de disponibilidad?… es verdad que no podemos responder a todo, pero cuándo releemos nuestro año, reconocemos que por los muchos encuentros que tenemos vivimos el dar y el recibir.

Todavía nos queda mucho camino que recorrer, pero somos conscientes que Dios nos precede, nos conduce y siempre nos da lo que necesitamos. San Vicente nos dijo: No nos adelantemos a la providencia. Si ciertos días querríamos ver avanzar más rápidamente el proyecto, también vemos que la providencia lo consolida poco a poco.

Las Hermanas de Belval