… por todas partes

DSCN2492«Tenéis que estar dispuestas a servir a los pobres por todas partes a donde se os envíe: en los ejércitos, como hicisteis cuando os llamaron, a los pobres criminales y, en general, en todos los lugares en que tengáis que asistir a los pobres, pues tal es vuestro fin»

Desde los orígenes, san Vicente y santa Luisa, respondiendo a las llamadas de su tiempo, enviaron a las Hijas de la Caridad al encuentro de los pobres. De esta manera podían conservar la movilidad y la disponibilidad necesarias y vivir en medio de aquellos a quienes servían.

Las Hijas de la Caridad son invitadas durante toda su vida a estar disponibles a la misión que les sea confiada. En cada cambio se trata de dejar: personas, Hermanas, una misión. El corazón está a la vez alegre de seguir una nueva llamada y triste de dejar a aquellos a los que ama. Escuchemos algunos sentimientos que siente el alma, en estos momentos de muerte y de resurrección.

buissonCheque en Blanco

Disponibilidad, ¿dónde, cuándo, con quién?

Movilidad, ¿acto de libertad, acto elegido?

Esta mañana, una nueva tumba: un cambio, una mudanza…

Una tempestad se desencadena, ¿por qué esto?

Un vértigo, un hundimiento, un cambio de estación,

¡La experiencia te invita a la oración!

 

Acuérdate que te has marchado.

Has dejado tu país y las personas de tu casa.

La humanidad coja se asusta y se repliega

Hasta el día del encuentro con Aquél

Que abre las puertas de todas las prisiones.

 

Tú no comprendes todo, pero presientes

Qué podrás franquear tu camino

Lo que tú solo no podrás percibir,

Una unión que desafía las contradicciones

y que el mundo te hace presente.

 

Rutina

De la mañana a la tarde, los gestos, las palabras se repiten,

Cansancio de vivir y revivir las mismas cosas,

La rutina se instala discreta,

Los días, uno a uno, se superponen.

 

h1Un encuentro, una carta y la aventura comienza,

Un lugar nuevo va a acogerme,

Un servicio nuevo va a surgir,

La Vida toma un nuevo ritmo, una danza.

 

Dulcemente, me voy a la periferia de mis pensamientos.

Para encontrar sólo lo esencial,

Dios está allí y Él es quien me llama,

Sé que Él está a mi lado.

 

Dejar para acoger

Llueve en mi jardín,

Llueve y estoy bien,

Llueve en mi jardín,

Las flores brotan al borde del camino.

 

Yo atravesé la muerte,

Me dormí, la Vida se me ha revelado,

La muerte puede presentarse,

Yo sé que viviré.

 

Las tormentas se han precipitado, la tierra ha temblado,

Los torrentes se han quebrantado, el valle se ha hundido,

Las intemperies del camino

Te han dado el pie marino.

 

El barco puede balancearse, pero te tienes de pie.

La oleada te azota, respiras con alegría el rocío del agua del mar.

El mar podría traicionarte, los miembros de tu equipo maldecirte.

Tú sigues fiel a la Vida que en ti creó tu porvenir.