Fernando Quintano (ex- Director general) un don de Dios para la Iglesia

[España] 25 septiembre 2019. Homenaje al Padre Fernando Quintano, C.M. en su funeral en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa – Madrid.

Hermanos: Nos congregamos hoy, en este templo, para celebrar la resurrección de Cristo, para dar gracias por la existencia del P. Fernando Quintano, sacerdote de la Congregación de la Misión, para orar también por él, aunque estamos seguros de que ya está gozando de la gloria del Señor.

El P. Fernando Quintano fue un don de Dios para la Iglesia, para la Congregación de la Misión, para la Compañía de las Hijas de la Caridad, para los pobres. Por eso, es bueno ambientar esta Eucaristía con unos cuantos retazos de su andadura.

El P. Fernando Quintano nació, hace 83 años, en un pueblo burgalés llamado Arraya de Oca. Ingresó en los Misioneros Paúles en el mes de septiembre de 1952. Y fue ordenado sacerdote en junio de 1961, un año antes del comienzo del Concilio Vaticano II.

En la vida humana, sacerdotal, vicenciana y apostólica del P. Fernando Quintano, como en la vida de cada uno de nosotros, hay varias etapas que van modelando y configurando la identidad y la misión. Vamos a destacar las tres etapas más significativas y que nos dan una idea más exacta de su ser y quehacer.

La primera etapa comenzó, como misionero, en Argentina. Allí, en el famoso Santuario de Nuestra Señora de Luján, la “perla del Plata”, un jovencísimo Fernando Quintano insufló aires nuevos en la pastoral tradicional y fue uniendo la evangelización con la promoción social.

La segunda etapa tuvo lugar a su regreso a España, después de diez años. Aquí, se introdujo de lleno en la pastoral parroquial. Prácticamente, fue el primer párroco de la parroquia Regina Mundi, de Granada, en el año 1976. Él puso el andamiaje elemental para que la parroquia echara a andar según la letra y el espíritu del Concilio Vaticano II.

La tercera etapa fue la más larga y la más fecunda. Fue la etapa de “acompañante, consejero, animador, director”. Primero, como Director Provincial de las Hijas de la Caridad de la Provincia de Madrid-Santa Luisa, nombrado el 30 de mayo de 1980. Después, a partir del 18 de enero de 1994, como Director General de la Compañía de las Hijas de la Caridad, el primer Director General español. Las conferencias, los escritos, los proyectos, las intervenciones… correspondientes a esta etapa merecerían una recopilación y una publicación por su profundidad y actualidad. En esta etapa se encuentra el Fernando Quintano maduro, reflexivo, sabio y perspicaz escrutador de los signos de los tiempos.

Esta etapa de “gobierno” se completó, en la Congregación de la Misión, con varios servicios: el de Consejero Provincial de la antigua Provincia de Madrid, en 1991 y en 2012, y el de Superior en varias Comunidades: Granada, Burgos, García de Paredes, 45… Gobierno basado siempre en la animación comunitaria y en la comunión fraternal.

Y, sobre todo, el P. Fernando Quintano fue un creyente con convicciones profundas, un sacerdote entregado sin reservas a la evangelización, un paúl lleno de amor a su Congregación y un vicenciano con una opción clara por los pobres y marginados.

Damos gracias al Señor por su vida y por su obra, y, en medio del dolor por su triste pérdida, entonamos un aleluya de gozo y esperanza porque creemos, como él tantas veces predicó, enseñó y testimonió, en la victoria de Cristo resucitado.

Celestino Fernandez, C. M.

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