Llamados a la Santidad

MADRE ANTONIETA DELEAU

En el tiempo de la Revolución francesa, la Madre Antonieta Deleau era la Superiora general de las Hijas de la Caridad. El gobierno decretó la supresión de todas las congregaciones religiosas, incluidas las Hijas de la Caridad. Sor Deleau animó a las Hermanas a continuar en su servicio a los pobres, a pesar de no poder vivir en Comunidad.

Hoy día, en que todavía muchos sufren a causa de la persecución religiosa: oremos esta mañana recordando a esta valiente mujer. Descubramos como ella sostuvo a las Hermanas durante ese periodo de represión y pidámosle su intercesión por todas las personas que se encuentran con dificultades similares.

Oración de la mañana con la Madre Antonieta Deleau:
Que respondió en su tiempo con un amor radical

Preside: Señor, abre mis labios.

Todos: Y mi lengua proclamará tu alabanza.

Todos: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu
Santo. Como era en el principio  ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.


Elegir un himno adecuado.


Antífona
:
“A fin de poder continuar sirviendo a los pobres, ofrézcanse a todo lo que honestamente se les pida en las circunstancias actuales, a condición de que no haya nada contrario a la religión, a la Iglesia o a su conciencia”.
(MAD 6 de abril de 1792).

Salmo 113: Dos coros

¡Alabad, Siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor!” 
Bendito sea el nombre del Señor
ahora y por siempre.

De la salida del sol hasta su ocaso,
alabado sea el nombre del Señor.
El Señor se eleva sobre todos los pueblos,
su gloria sobre los cielos.

¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
que se eleva en su trono
y se abaja para mirar al cielo y a la tierra?

Levanta del polvo al desvalido,
alza de la basura al pobre,”para sentarlo con los príncipes,
con los príncipes de su pueblo; 
a la estéril le da un puesto en la casa,
como feliz de hijos” 

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
             Como era en el principio ahora y siempre
             por los siglos de los siglos. Amén

Antífona: “Estén vigilantes sobre todo para no descorazonarse o desanimarse, redoblen su fe, su confianza y sus oraciones, que es lo que ahora se requiere de nosotras”.


Salmo 133 al unísono

Oh, qué bueno, qué dulce,
habitar los hermanos todos juntos!
 
Como un ungüento fino en la cabeza,
que baja por la barba,
que baja por la barba de Aarón,
hasta la orla de sus vestiduras.
 
Como el rocío del Hermón que baja
por las alturas de Sión;
allí  Yahvé la bendición dispensa,
la vida para siempre.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén

Lectura:

Decreto del Ciudadano Chaptal, Ministro del Interior, 22 de diciembre de 1800.

El Ministro del Interior, considerando las leyes del 14 de octubre de 1790 y del 18 de agosto de 1792, que mientras suprimen las corporaciones, reserva para los miembros de los Establecimientos de Caridad el derecho a continuar dichas obras de caridad, y es solo en desacato de estas leyes que estas instituciones fueron disueltas.

Considerando que la asistencia necesaria a los enfermos solo puede ser administrada asiduamente por quienes están dedicados por su estado de vida al servicio del hospital, y dirigidos por el entusiasmo de la Caridad;

Considerando que, entre todos los hospitales de la República, los administrados con el mayor cuidado, inteligencia y economía, son los que han llamado de nuevo a las antiguas alumnas de esta sublime institución, cuyo único objetivo es formar para la práctica de las obras de caridad sin límites;

Considerando que solo quedan unas pocas personas mayores en esta preciosa asociación, lo que nos hace temer la rápida disolución de una institución que es un honor para la humanidad, se desea que: 1. La ciudadana Deleau, Superiora de las Hijas de la Caridad, sea autorizada a formar a alumnas para el servicio de los hospitales; 2. Con este fin se pone a su disposición el Hospital de Huérfanos de la rue de Vieux-Colombier; 3. Ella reunirá a las personas que considere útiles para el éxito de su institución y elegirá a las alumnas que juzgue aptas para alcanzar su objetivo; 4. El gobierno pagará 300 francos por noche a cada una de las alumnas, cuyos padres sean reconocidos en situación de pobreza absoluta; 5. Todas las alumnas estarán sujetas a las normas de la disciplina interna de la casa; 6. Los fondos necesarios para las necesidades de la institución se tomaran de los gastos generales de los hospitales. No excederán la suma anual de 12.000 francos”.


Respuesta
:  Al unísono

“Esforcémonos en estar con Dios y Dios estará con nosotras y todo irá bien ahora y en la eternidad” (MAD, abril de 1792).

Cántico de Zacarías (Lucas 1, 68-79)

Antífona

“Tu has sido para la religión en Francia lo que fue la paloma para Noé … al regresar a nuestras casas, tú has sido como la rama de olivo que ha permitido a las gentes darse cuenta de que las aguas de la revolución han retrocedido”. MAD 1 de enero de 1802)

Recitar al unísono

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.Amén

Peticiones: Respuesta – Señor, escucha nuestra oración

Por todas las Hijas de la Caridad en todo el mundo, que cada una de nosotras continúe respondiendo con amor radical, roguemos al Señor.

Por la personas que son perseguidas por su fe, concédeles el don de la perseverancia y el alivio del tormento que experimentan, roguemos al Señor.

Por cada una de nosotras, para que tengamos el coraje y la fidelidad de las Hermanas que nos precedieron, roguemos al Señor.

Por las personas a las que servimos, para que a través de nuestras acciones y palabras experimenten el amor de Dios, roguemos al Señor.

La oración del Señor (Padre nuestro):Cantado

Oración final: (Carta de la Madre Deleau del 28 de mayo de 1792)

Que Dios les ayude a …

“Redoblen sus oraciones y su confianza en la Providencia que les protegerá. Las grandes tormentas no pueden durar mucho. La furiosa tempestad puede disminuir. Es una experiencia bien conocida. Cuiden su salud, mantengan su coraje. Continúen cumpliendo con sus obligaciones para con los pobres que están a su cuidado … seguiremos existiendo todavía… Pase lo que pase, que nada les separe de la fidelidad constante que deben a Jesucristo y a Su Iglesia. Amén.

___________________________________________________________

Llamados a la Santidad – Archivo