Sor Josefina De Muro, Hija de la Caridad

“Una mujer fuerte y audaz de un amor sin límites y una voluntad inquebrantable”

Sor Josefina De Muro nació en Lanusei (Italia), el 2 de noviembre de 1903, a la edad de 20 años entró en la Compañía de las Hijas de la Caridad y pronunció sus votos por primera vez en San Salvario, Turín. El 31 de diciembre de 1925, fue enviada a servir a los prisioneros en la cárcel de Turín, donde trabajó para mejorar sus vidas, no solo en prisión, sino también cuando fueron liberados.

Como los niños estaban en la cárcel con sus madres, Sor Josefina organizó una guardería para bebés hasta los 3 años. Estableció clases de lectura, escritura y matemáticas para los padres, así como costura, planchado, tejido y bordado.

Durante la ocupación Nazi durante la II Guerra Mundial en Turín, el 18 de septiembre de 1943 los alemanes se hicieron cargo de la prisión imponiendo reglas muy severas: sin paseos al aire libre, con comidas escasas y sin ropa limpia. Sor Josefina demostró su autoridad, fortaleza y valentía al remover de las manos de las tropas de las SS a presas políticas. Eran normalmente jóvenes capturadas en redadas. Ella las llevaba a la sección de la prisión a ella confiada donde, ya que estaban hacinadas, en grupos de cinco, en celdas de seis metros cuadrados.

En su pequeña oficina, usando su ingenio e inteligencia, ideó formas de pedir para ellas la recepción de los sacramentos, comida y ropa decente. Hizo todo lo que pudo para aminorar su dolor y sufrimiento. Ella fue personalmente al Prefecto Zerbino para obtener la liberación de más de 500 presos políticos detenidos en la prisión de Le Nuove (a pesar del peligro de muerte por los francotiradores en los tejados). Sor Josefina pudo conseguir se revocase la ejecución de un padre condenado por razones políticas y rescatar de las SS a un bebé de 9 meses, escondiéndolo en una cesta de ropa sucia. Se las arregló para liberar, con inteligencia, a dos parejas y a una mujer judíos en la prisión en lugar de dejar que fueran deportados a un campo de concentración alemán. Ayudó a toda la comunidad judía de Turín colocando huevos duros en las cajas de medicinas para llevarlas a los políticos prisioneros, transmitiéndoles en secreto noticias de sus familias y consolando a las madres al descubrir que sus hijos habían sido fusilados.

Después de la guerra, Sor De Muro fundó la “Casa del Cuore” para la recuperación de ex prisioneros. En 1955 recibió la Medalla de Oro por méritos adquiridos en el campo de la redención social. Después de varios ataques al corazón, tuvo que abandonar la prisión y fue a Pallanza, en el lago Mayor. Murió el día 22 de octubre de 1965.

La ciudad de Turín la recuerda con la siguiente evocación:

“Sor Josefina … sabía cómo poner en práctica los preceptos del Evangelio con espíritu de caridad, sabía cómo entregarse, era una mujer de un amor ilimitado, sin prejuicios, era auténtica, amable, con gran Caridad. Es un ejemplo brillante para todos los que creen en la justicia, en el respeto mutuo, en la reconciliación y en el poder del amor como camino hacia la paz”.

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