Mi Vocación

Cuando hay una llamada de Dios, es difícil decir que no, a pesar de todas las dudas y temores. Es la belleza del estallido de lo Divino en lo humano, de sentirse atraídos por la Gracia … nos asombra cómo puede suceder esto, sin embargo, nos dejamos seducir sin dudar. Se hace una elección para seguir a Dios porque es una realización completa y auténtica. El “Señor de los Pequeños pasos” invita a la fidelidad, a vivir volver la vida consagrada con la plenitud del primor amor, sin olvidar el entusiasmo del enamoramiento incluso después de 60 años!

60 años me parecen un sueño, nada ha sido un peso o sufrimiento. Sólo un arrepentimiento: por no haberlo dado todo, pero tanta alegría por lo que recibí en mi vida, a pesar de mi pequeñez. Digo gracias por una vida que encuentra en lo profundo la relación consigo mismo, con los demás, con las Hermanas y, sobre todo, con Dios. Gracias a mis padres, gracias a mi hermano sacerdote que me ha seguido siempre y gracias a los superiores de quienes he recibido tanto. Gracias, Jesús, por el hoy, el mañana y por cada momento. Siempre y solo gracias.

Sor Carmen, Provincia de San Vicente – Italia