Mi Vocación

Mi Vocación “Dios pide primero el corazón y después la obra”!

Hola a todos cuantos os intereséis por mi testimonio vocacional. Mi nombre es M.ª de Cortes Astasio Lara, procedo de un pueblo manchego en concreto de Valdepeñas – Ciudad Real. Quienes me conocen, dicen que tengo algo del Quijote, puede ser, si comparamos su lucha con las que yo mantuve antes de pertenecer a la Compañía de las Hijas de la Caridad.

Mi vocación como cristiana comprometida, nació dentro del entorno familiar; familia humilde, creyente, practicante, allí aprendí el darse a los demás, el compartir con el que menos tenía, esas fueron las bases; pero los años pasaron, tenía un trabajo fijo, era feliz porque el mundo sanitario siempre ocupó mí mente y mi dedicación, allí justo al lado de los enfermos terminales, descubro que mi lucha deja de tener sentido, porque intentaba borrar esa búsqueda, total yo descubría cada día al Dios de Isaías, al Dios herido, sin rostro.

Me tuve que repetir muchas veces “Dios te quiere sin horarios” y Él salió al encuentro, recuerdo la fecha exacta 14 agosto del 1995. Conocí a las Hijas de la Caridad en Onda – Castellón, allí encontré lo que buscaba, una Comunidad de Vida Apostólica totalmente entregada a Dios para el servicio a los Pobres. El Señor se sirvió del único hermano que tengo, Religioso Carmelita, el tenía muy buena relación con las Hermanas, y allí terminé los días de mis vacaciones ayudando en la Residencia de Ancianos. Paso un año hasta mi entrada en el Postulantado de Madrid “La Esperanza” recuerdos esos tiempos con gozo, porque los viví con alegría, aunque mi salida del seminario no fue fácil; mi madre viuda desde los 40 años, comienza un Alzheimer, fueron 5 años muy duros, donde la presencia de Dios se hacia presente cada día, a través de la Comunidad, de la Provincia y de la comunidad del Hospital de Pamplona, es decir, Cristo Samaritano nos cuidó, a lo largo y arduo del camino.

En los 21 años que llevo como Hija de la Caridad, mi servicio ha sido el mundo sanitario, con sus días llenos de luz y de esperanza, y también con tempestades y tristezas, como en todo servicio, solo que el mundo de la enfermedad, es una batalla diaria. Durante estos años destinada en el Psiquiátrico de Murcia, mi tiempo digámosle “libre”, comencé mi voluntariado en la Prisión de Sangonera – ahora llamado Murcia I – allí también me encontré con otros Cristos olvidados, apartados e ignorados por la sociedad, con heridas profundas sin curar y sin sanar. Ahora mi dedicación en este servicio es completa, en los C. Penitenciarios de Madrid I – II y VII – tres Centros que pertenecen a la Diócesis de Alcalá de Henares, donde tenemos un piso de acogida para que las Internas puedan disfrutar de sus permisos en 2º y 3º grado, también acogemos a las Internas con enfermedad mental, “Los más Pobres son nuestro peso y nuestro dolor”.

Me gustaría poder seguir haciéndoos partícipes de mis distintas experiencias, casas por donde he pasado y de las que guardo gratos recuerdos; Hermanas muy significativas en mi vida… y todo gracias a la presencia de Dios, aún hoy sigo preguntándome ¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras? ¡¡¡No tengas miedo y abre la puerta a Cristo!!! ¡¡Te sorprenderá todo lo que tiene preparado para ti!!

Sor. M.ª de Cortes Astasio Lara – Provincia de Santa Luisa – Madrid