Mi Vocación

“El amor es tu primer regalo para los pobres”

Cuando estaba en la universidad, una amiga escribió una obra sobre la Fundación de la Sociedad de San Vicente de Paúl. Ambas estábamos involucradas en el Centro Católico Newman en el campus y ella me pidió que representara un papel en la obra. Cuando se publicó la lista de actores, y vi mi nombre junto al personaje de “Sor Rosalía Rendu”. Me volví hacia mi amiga y le dije con asombro:”¡¿Me ha metido monja?!”

En la obra, Federico Ozanam y su amigo Francisco fueron enviados a Sor Rosalía para aprender a servir a los pobres. Cuando me sumergí en su historia, descubrí que Federico y Francisco no eran los únicos estudiantes universitarios a quienes inspiró Sor Rosalía con sus palabras y obras. Ella me transmitió también su sabiduría, invitó a una joven del siglo XXI a amar de una manera como nunca había amado. “Todo lo que debes hacer es ser amable y amar, porque el amor es tu primer regalo para los pobres. Apreciarán tu amabilidad y amor más que cualquier otra cosa que les puedas dar”.

Mientras memorizaba mi papel para la obra, estas palabras se grabaron en mi corazón: El amor es tu primer regalo para los pobres. Después de la obra, exploré oportunidades para poner estas palabras en obra y seguí los pasos de Federico como miembro de la Sociedad de San Vicente de Paul. Al visitar a la gente en sus hogares, encontré el desorden de la pobreza y descubrí la dura realidad que sistemáticamente atrapa a las personas que viven en la pobreza. Más tarde, viví como trabajadora católica residente en una casa de acogida para mujeres y niños necesitados de hogar y reconocí el rostro de Cristo en cada uno de nuestros huéspedes. Estas experiencias me convencieron de la verdad de las palabras de Sor Rosalía. Nuestro amor es el mayor regalo que tenemos para compartir y cuanto más me invitaba Dios a amar, más descubrí mi vocación vicenciana y me sentí llamada a entregarme con amor como Hija de la Caridad.

Cuatro años y medio después de disfrazarme de Hija de la Caridad para la obra de teatro, me incorporé a la pequeña Compañía, respondiendo a la llamada de Dios. Capté el carisma siendo actriz en una obra, y ahora vivo el carisma como Hija de la Caridad, derramando mi amor a los que tengo la bendición de servir. Estoy agradecida por mi encuentro con Sor Rosalía y por cómo ella me llevó a una comunidad de mujeres que han seguido esta forma de amor durante siglos. Continuemos compartiendo este regalo de amor al responder a las necesidades de nuestro mundo actual.

Sr. Kara Davis, – Chicago, Illinois;
Provincia de Santa Luisa EE.UU.