Recuerdos de la Madre Suzanne Guillemin en Polonia

[Provincia de Varsovia] Del 4 al 21 de junio de 1967 Sor Suzanne Guillemin, Superiora General de la Compañía de las Hijas de la Caridad visitó Polonia acompañada por la Consejera General de la Compañía para las Provincias Eslavas y la Secretaria General para las Provincias Polacas.

Al saludar a las Hermanas les dijo el cariño le había movido a visitar a sus Hermanas en Polonia así como la profunda preocupación sobre el camino de renovación de la Compañía después del Concilio Vaticano II y ver cómo impulsar nuevas formas en el espíritu siempre presente de San Vicente y Santa Luisa.

La madre pasó los primeros días de su visita, del 4 al 9 de junio, en la provincia de Varsovia. Después visitó las provincias de Cracovia y Chełmno-Poznan. Después regresó a Varsovia desde donde regreso el 21 a la Casa Madre.

Todas las Hermanas estuvieron encantadas con la madre, ¡era tan sencilla y cercana! Las Hermanas de secretaría recogieron sus palabras, que tan nos dirigió ampliamente en la provincia de Varsovia y que aún están dando frutos hasta el día de hoy. En cada casa provincial hay una colección de conferencias de la Madre a las Hermanas en las casas visitadas. Este año hace 50 años que murió la Madre Guillemin.

En lo que dijo, en lo que ella quería para sus Hijas de Polonia, descubrimos una gran verdad en nuestras vidas, que no teníamos que cambiar nada de las enseñanzas de nuestros santos Fundadores cuyos pensamientos fueron muy avanzados para su tiempo y están aún al día. Lo que tenemos que cambiar somos nosotras.

El primer día de su visita en la reunión con las Hermanas, la Madre dijo que cada Hermana, sea cual sea el trabajo que realice, siempre sirve a los pobres.

Durante las visitas a diversas comunidades locales en hospitales, parroquias, hogares infantiles y establecimientos para adultos, en todas partes, ya que  quería verlos directamente y comprobar las condiciones en que vivían y servían las Hermanas, se mostraba muy interesada en todo y respondía a las cuestiones más sencillas sobre nuestra vida o la vida de la Compañía en el mundo.

Nos habló mucho sobre la Casa Madre y las gracias que las personas reciben en la Capilla de la Medalla Milagrosa. También visitó Częstochowa, el santuario mariano polaco. Se conmovió profundamente por este lugar y la fe de las personas que rezaban a los pies de María. A las Hermanas que trabajaban con niños les dijo: “San Vicente dijo una vez a Santa Luisa, que si ella tenía ángeles, debería enviarlos a cuidar a los niños. Yo espero que todas las Hermanas que trabajan aquí son ángeles… El cuidar de los niños es una gracia enorme porque ustedes están entre las almas que no han perdido la gracia del bautismo. Entre los niños, en general, hay frescura, pureza, verdad: los niños están muy cerca de Dios “.

Y a las Hermanas que trabajaban en uno de los hospitales de Varsovia, les dijo: “La situación en que ustedes están no es fácil, tienen que hacer muchos sacrificios, pero es algo muy hermoso y completamente en el espíritu de las primeras Hijas de  la Caridad. Queridas Hermanas, ustedes nos dan un buen ejemplo.

Que estos pocos recuerdos de nuestra Madre Guillemin sean una oportunidad para la renovación de nuestro espíritu original.

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