Servicio de Sor Carol Schumer en el Centro de Apoyo a los Padres, ayuda a los hombres a ser mejores padres

LISA JOHNSTON | lisajohnston@archstl.org Sister Carol Schumer, DC teaches skills to fathers who have had damaged relationships with their children at the Fathers Support Center.[Provincia de Santa Luisa, EE.UU.] Durante 15 años, Sor Carol Schumer,  Hija de la Caridad de la Provincia de Santa Luisa, EE.UU., ha trabajado como experta en el centro de Apoyo  de los Padres en San Louis, Missouri.  Este centro está en una área pobre en el Norte de la ciudad, el programa del  Centro consiste en seis semanas realistas, no un campamento de poco sentido, conocido como Formación Familiar.  Sor Carol que no se parece mucho a sus estudiantes, a sus  65 años, cinco pies dos pulgadas de altura, vestida de azul oscuro.  Ella admite, “yo soy blanca,  soy  mujer y no tengo ningún hijo”.  Sor Carol trabaja con tesón para romper las barreras raciales al comenzar las clases.  La mayoría de los hombres de la clase son afroamericanos.  Ella les pregunta cómo se sienten con una hermana blanca, católica enseñándoles.  La mayoría de los estudiantes masculinos, más de 1.200 durante sus 15 años en el Centro, no les preocupa  su sexo o su raza.  Algunos se preguntan, sin embargo,  cómo puede ella  enseñarles sobre la paternidad cuando  no es madre.  Como hija de una familia de   nueve hermanos, Sor Carol les asegura que en su niñez y en los años de enseñanza y trabajo en la administración de la educación le ayudan a comprender el papel de los padres en la vida de sus hijos.

El fin de las clases es ofrecer a los padres la oportunidad de desarrollar su personalidad y experiencias de paternidad.  El programa se esfuerza por ayudar a los padres a crecer espiritual y emocionalmente.

Además del programa, los padres aprenden a corregir a sus hijos eficazmente, así como cómo a manejar su propio enojo y emociones.  Los papás descubren también su temperamento personal y las etapas de pensamiento de sus hijos.  “Si usted pregunta a un niño de dos años si ha tirado la leche, él puede contestarle  ‘no’, explica a Sor Carol, aun cuando él realmente lo hizo.  Los niños de dos años son muy pequeños  para entender sobre la mentira.  Por el contrario un niño de 10 años, sabe la diferencia”.

LISA JOHNSTON | lisajohnston@archstl.org Sister Carol Schumer, DC teaches skills to fathers who have had damaged relationships with their children at the Fathers Support Center.  She sat in front of the class as each father told his personal family histor

En su aula, las mesas están colocadas en forma de U para que todos se puedan ver.  Los hombres están allí porque  quieren implicarse más en la vida de sus hijos.  Algunos tienen la custodia de sus hijos.  Otros no.  Algunos luchan contra el alcohol; otros con las drogas.  Sor Carol empezó a trabajar en el Centro poco después de su apertura el año 1998.  Desde su fundación  el Centro ha servido a más de 9.000 padres con programas que incluyen ayuda en el empleo, asesoría, consejería legal y un programa de atención fuera del horario normal.  Durante las más de  85 clases que Sor Carol ha impartido,  siempre comparte tres elementos importantes con los participantes: la alta autoestima, autodisciplina y competencia social. Su influencia como Hija de la Caridad no se puede evadir.  “Empezamos cada clase con una oración”, explica la Hermana. “Hablamos de que cada uno de nosotros es único y diferente. “Yo planteo regularmente el tema de la fe y la administración del Centro está de acuerdo con ello.  Les digo a los estudiantes que Dios está ahí para apoyarnos”.

“Muchos de los participantes no han tenido una niñez feliz”, agrega  Sor Carol.  “No les dejaron ser niños”.  Ella comparte muchas historias.  “Si usted encuentra a dos niños cubiertos de pintura al lado de una lata de pintura vacía, no grite a los niños.  Ellos no pueden evitarlo.  Los niños son exploradores naturales. Todo lo que está a su alcance es bueno para jugar y explorar.  No es la culpa de los niños.  Algún adulto dejó allí la pintura”.

Cuando Sor Carol acaba una sesión, siempre recalca a los padres que ellos tienen el poder de cambiar la percepción de  “no ser niño bueno”  ¡Les dice a los papás que nunca deben permitir a nadie que les diga que no son importantes en las vidas de sus hijos!

Enlace al artículo del periódico St. Louis Catholic Review: http://stlouisreview.com/article/2013-03-21/daughter-charity

Fotografía: Lisa Johnston/St. Louis Review

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