Primera Asamblea Provincial Provincia “San Vincenzo – Italia”

Infermeria San Girolamo[Provincia de San Vincenzo – Italia] La primera Asamblea Provincial de la Provincia “San Vincenzo – Italia” tuvo lugar en Roma del 28 de julio al 8 de agosto de 2014. Nosotras no estábamos presentes personalmente pero si con nuestra oración y gracias a internet pudimos seguir el trabajo de nuestras Hermanas en tiempo real.

La Asamblea ha puesto en evidencia que nuestra Provincia es una Provincia “mayor” debido a nuestros muchos servicios llevados a cabo por Hermanas de  60, 70 y más años. En nuestras comunidades locales cuidamos de los marginados,  jóvenes,  ancianos,  niños, enfermos, mujeres en dificultad, prisioneros, los sin hogar, los inmigrantes del tercer y cuarto mundo. Esto se hace con las actividades de evangelización, hospitalidad,  prevención, atención,  enseñanza, apoyo,  educación y escucha. Sor Beatrice, la Visitadora, dijo que  necesitamos:

  • Revisar el camino recorrido.
  • Para proponer las pautas para revitalizar el carisma y actualizar nuestros compromisos para la misión.

No sabemos muy bien qué proponer porque ahora nuestra Provincia es muy grande y somos muy pocas. Solo podemos hablar de nuestra experiencia y del deseo profundo de pertenencia a la Compañía. No nos sentimos como invitadas o turistas, no somos miembros marginales de nuestra Comunidad y nuestra pertenencia a la Compañía es tan fuerte (gracias a la relación con Dios) que tenemos un deseo profundo de transmitirlo al mundo entero y mostrarlo con nuestro ejemplo y alegría.

Las Hijas de la Caridad son una parte significante de un proyecto más amplio de Dios y como Hermanas mayores sentimos que nuestro primer deber es llevar a cabo el plan de la Providencia divina. Nos necesitamos y sabemos que compartir la vida no siempre es fácil y requiere aceptarnos y por consiguiente requiere un gran espíritu de sacrificio. Deseamos sugerir a las hermanas más jóvenes que tienen menos experiencia que nosotras, que el servicio es un medio, no una meta, y por consiguiente debemos comprender que lo que  hacemos no es para nuestra satisfacción sino para acoger y amar a los pobres además de la urgencia de llevar a Jesús a los demás. Somos conscientes de que  vivimos en un tiempo con pocas vocaciones dónde las Hermanas jóvenes son vitales para la vida de la Compañía de hoy y de mañana. Sólo las Hermanas jóvenes pueden contribuir a la revitalización de la Compañía, pero nosotras tenemos que guiarlas, y enseñarles que en primer lugar tenemos que mirar en nuestro corazón, juzgarnos a nosotras mismas antes que a los demás. Sólo de esta manera puede que seamos el ejemplo que el mundo nos exige ser.

Obviamente tenemos nostalgia del pasado, pero no debemos vivir del pasado porque nos detendría de crecer y mejorar. Así que, además de ayudar a los pobres, debemos intentar mejorar para ser un buen ejemplo para las Hermanas más jóvenes que, con nuestra “acción”, podrán tener un buen estímulo.  No tenemos ninguna receta especial para las Hermanas que ahora continuando los servicios de nuestra Comunidad y deben modificar la Comunidad según las necesidades actuales, pero podemos decirles que nosotras, debiendo renunciar a las actividades que realizábamos hemos intentado y todavía lo intentamos, transformarnos día a día.

Sólo de esta manera podremos experimentar la alegría de estar donde el Señor nos lleve y seguir el mensaje de San Vicente que dice: “las cosas de Dios se realizan por sí mismas y que la verdadera sabiduría consiste en seguir a la Providencia paso a paso”. “Nos gustaría concluir con las palabras de San Vicente, “el espíritu de vuestra Compañía consiste en tres cosas: amar a nuestro Señor y servirle con espíritu de humildad y de sencillez. Mientras reinen en vosotras la caridad, la humildad y la sencillez, se podrá decir: Todavía vive la Compañía de la Caridad”.

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