Ser Hija de la Caridad en Siria en tiempo de guerra…

[Provincia Próximo Oriente]Entrevista a una Hija de la Caridad que viene de Siria:

 Por favor, ¿puede Vd. presentarse? 

Soy libanesa de los suburbios de Beirut (Mreije). Entré Hija de la Caridad en 1969. 

¿Podría hablarnos de su vocación en la familia de Vicenciana? Usted ha elegido ser Hija de la Caridad de San Vicente de Paúl.  ¿Por qué?   

Porque yo era alumna de las Hermanas y vi el ejemplo de las Hermanas consagradas al servicio de los pobres.  Eso me atrajo.  Y sentí que debía ser una de ellas; para abreviar,  sentí la llamada de Dios a unirme a ellas…

¿Podría contarnos brevemente su tiempo en la Compañía de las Hijas de la Caridad? ¿Qué ha hecho usted?  ¿Cuáles han sido sus misiones principales durante estos años?   

Mi primera misión fue en la comunidad de Broman. Trabajé en la escuela gratuita, después en una escuela de Damasco.  De allí fui a Zouk Mikael, entonces Zghorta; y de nuevo a Damasco.  Finalmente, fui a Hassaké (Norte de Siria). Allí estuve un año.  Era una misión al servicio de  Caldeos y asirios.   

Ahora Vd. está en la Comunidad de Ajaltoun (Líbano). Anteriormente estuvo en el Norte de Siria y se fue de  allí… ¿cuál era  su trabajo con sus hermanas? ¿Puede decirnos brevemente las razones de su marcha? 

Para situarnos haré un poco de historia:   

La región de Khabour – Tell Arbouche está situada al Norte de Siria en la frontera turco-iraquí.  Cuenta aproximadamente con unos 30 pueblos Asirios.  Sólo Tell Arbouche es de rito  Caldeo.  Solamente hay unas veinte familias de Tell Sakra y Tell Chami, es decir tres pueblos. 

Es una región agrícola que cultiva trigo y algodón, el algodón se compra y vende al Estado por un pequeño porcentaje.  El río Khabur, que riega esta región, está casi siempre seco. Por falta de agua no se pueden regar sus plantaciones.  El mazout (combustible) es también muy escaso. Esta región se ve amenazada con la emigración por motivos económicos, climáticos y religiosos.  Durante muchos años no hemos tenido lluvia.  Estos pueblos Asirios han sido abandonados. La presencia de sacerdotes y religiosos está disminuyendo.   Nuestro papel como Hijas de la Caridad en la región es apoyar a la minoría cristiana, sobre todo a nivel de fe con catequesis y preparación de los niños para la primera Comunión 

Nuestras obras:

  • Tenemos una escuela infantil con 60 – 75 niños de 3 y 5 años.   
  • un centro de catequesis para 100 niños. 
  • Impartimos lecciones de francés sobre todo a los estudiantes que se presentan a los exámenes oficiales. 
  • Trabajamos en la promoción de la mujer.
  • Participamos en clases de cocina para la mujer. 

Con la guerra, el pueblo se ha vaciado y el trabajo es muy escaso.  No se puede ir de un pueblo a otro porque no es seguro. Actualmente dos Hijas de la Caridad permanecen en Tell AR.  Es un gran apoyo para las personas que permanecen allí.   

 ¿Cómo ve usted la situación en Siria hoy? ¿Cuál es su impresión? ¿Cómo viven los cristianos de la región esta situación de guerra que nunca acaba? ¿Qué futuro ve Vd. para los cristianos en Siria al final de la guerra? 

Yo no lo sé; está en las manos de Dios.     

¿Puede decirnos que hace usted ahora en Ajaltoun? ¿Cuáles son las actividades de la casa?   

Yo estoy en la guardería y por la tarde superviso el tiempo de estudio en el internado. Nuestras actividades: La Escuela Primaria, Orfanato y acogida de grupos. Una de nuestras hermanas visita a los prisioneros.

(http://www.chretiensdorient.com)

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