Junto con los Pobres podemos salvar nuestro Planeta Tierra: Obras de arte hechas por los Pobres

australia1[Provincia de Australia] Mi nombre es Sor Anna Wiwiek, soy Hija de la Caridad. Actualmente formo parte de la comunidad internacional Misión/Nausori  en las Islas Fiji. Yo creo obras de arte utilizando el punto y  técnicas de corte con plástico de desecho, haciendo algo útil como monederos, fundas para ordenadores portátiles, bolsas para lapiceros, esterillas, bolsos multiusos, etc. No solo lo hago, sino que lo diseño con un tema especial dependiendo de la ocasión (por ejemplo Navidad) o algo pedido por una persona particular que le guste y quiera encargar un pedido. De vez en cuando  escojo temas en torno a mi gusto, poemas, historias, problemas globales y filosofía. Me inspiro en el trabajo y obras de otros artistas y  diseñadores.

Soy consciente de cómo debe ser cuidada y conservada esta preciosa Tierra. Como seres humanos, cada uno tenemos la responsabilidad de cuidar y mantener el mundo que Dios ha creado. Como parte de los seres vivos en este Planeta, yo tengo gran cuidado de recoger el plástico  que ha sido desechado en nuestras calles.

Muchas veces  pasamos por alto muchas cosas que nos rodean en nuestras casas, en nuestros barrios. Las vemos todos los días, pero a menudo no pensamos en cómo podemos hacer que cambien. Si nos detuviéramos por un momento a pensar en ello, a sentirlo, a amarlo, podríamos ayudar a otros a creer en algo tan positivo y beneficioso para todos.

En el año 2006 visité la casa del CEO “Body Shop” (Tienda del Cuerpo) en Jakarta, Indonesia. En su casa vi un sofá y muchos otros artículos hechos de  plástico desechable. Su marido estaba muy orgulloso de ese sofá particular debido al material usado en su fabricación. Ellos son grandes creyentes en que con cualquier cosa se puede hacer algo bueno para el medio ambiente, son partidarios de reciclar el plástico en toda Indonesia. Promueven a menudo exposiciones para esta causa en la que yo participo como consejera.

Fui enviada a Fiji en diciembre de 2009 y empecé esta obra de arte en marzo de 2010. Después de cuatro años he podido convencer a algunas mujeres y niños de Fiji de que el plástico puede convertirse en algo muy útil en nuestras vidas; no sólo mantenemos limpio el ambiente y la naturaleza, sino que es posible obtener ingresos para las mujeres y así ayudar  a sus familias. Las mujeres aprenden nuevas habilidades y logran la motivación para ser más creativas con lo que ven a su alrededor. También aprenden a no ser derrochadoras.

Lo primero que hay que hacer es esterilizar, o lavar bien, el plástico. En este trabajo, a diferencia del simple papel, es muy importante el cortar y planificar. Una vez cortado, existe una técnica de plegadura especial en la que se necesita ser muy preciso para facilitar las uniones. Una vez unido, llega el tiempo de coser. Este es el trabajo más delicado, pero con perseverancia y paciencia, cualquiera puede crear una obra de arte de plástico reciclado. En nuestra Comunidad local coleccionamos plástico de desecho todos los días, en un esfuerzo para contribuir a la economía de nuestra tierra. “Actúe localmente”.

He recibido en Fiji una respuesta muy positiva de los pobres, sobre todo de las mujeres y niños. Soy feliz viendo que ellos disfrutan con esta experiencia, con su contribución a la belleza y a hacer de esta Tierra un lugar mejor para la vida de todos. Nosotros también podemos contribuir a la paz, a una mejor salud pública y a una reducción del hambre, haciendo algo que beneficiará a todos.

Paz a los amantes del Planeta Tierra.

Sor Anna Wiwiek, H.C.

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