JORNADA MUNDIAL DE LAS MIGRACIONES – El 14 de enero en el Berceau de San Vicente de Paúl

[Provincia de Bélgica Francia Suiza] El Equipo de pastoral para trabajadores emigrantes ha escogido dedicarse a este apostolado en el Berceau de San Vicente  de Paul; desde el cierre de Calais han sido acogidos en CAO algunos trabajadores emigrantes. Hoy todos han sido redirigidos al CADA de Mont-de-Marsan y Dax. 

A las 11 de la mañana del 14 de enero se reunieron en la capilla más de 140 personas de 15 nacionalidades diferentes:  Albania, Kosovo, Georgia, Armenia, Afganistán, Siria, Irak, OCEANÍA: Walis y Futuna, Nueva Caledonia, Vanuatu, ASIA: Camboya, Laos y Vietnam. 

La Eucaristía fue celebrada al ritmo de instrumentos y canciones de nuestras hermanas y hermanos de Oceanía. Nuestro señor obispo, Monseñor SOUCHU, rodeado de jóvenes  invitó a la asamblea a proclamar su fe,  recordándonos que es un acto de confianza en el futuro. La comunidad africana de Montoise durante la procesión del ofertorio nos obsequió con sus bailes. Después de recibir la bendición del señor obispo, los participantes se reunieron en varios grupos para un tener intercambio. Dos jóvenes de una familia afgana presentaron un número.   

Los emigrantes y fieles de las parroquias, o asociaciones de Las Landas que sirven a trabajadores emigrantes, se reunieron en Morin. Fue una ocasión para intercambiar sobre los cuatro verbos que el Papa Francisco escogió para  esta Jornada Mundial: acoger, proteger, promover e integrar. En cada grupo se presentaron sus miembros y profundizaron en el tema en un clima de escucha respetuosa. Fue una gran ocasión para el comienzo de una auténtica fraternidad. 

Varias personas presentaron sus testimonios: un sacerdote del Berceau explicó cómo ha sido para él un desafío el poder poner sus recursos al servicio de los trabajadores emigrantes de Calais. Compartió también que, antes de abrir las puertas, el equipo de acogida tuvo miedos iniciales, pero estos encuentros han sido también causa de una gran alegría. Se han movilizado muchas personas para obtener apoyo para estos trabajadores emigrantes que intentan huir de la miseria. 

Después una Hermana explicó que a través de lecciones de teatro ella intenta enseñar francés a estas personas que han vivido historias tan dolorosas y que necesitan atención y escucha compasiva.    

Finalmente, el delegado de Secours Catholique (Caritas) de Tartas informó sobre el trabajo maravilloso de muchos voluntarios en contacto jóvenes emigrantes que son acogidos en un centro a Tarusate. 

Ciertamente, al estar esperando que fuera servida la comida, nos privamos de escuchar a una amiga de Aire-sur-Adour que ha estado sirviendo a los Oromos de Etiopía  llegados a su barrio. Ella tiene una experiencia inolvidable de amistad que, sin embargo, ha sido la causa de que muchas de sus relaciones la hayan rechazado al no comprender su actitud de apertura y acogida. 

En la mesa  compartimos especialidades afganas, vietnamitas, de Hmong, africanas y polinesias… el arte culinario afgano preparado por una familia afgana acogida en el Berceau desde que su llegada y cuyos documentos están listos para finalizar. Todos disfrutamos en la fiesta con música de fondo proporcionada por nuestros amigos  walisianos. Tuvimos así la oportunidad de descubrir estos países distantes por la comida que prepararon en vez de por imágenes presentadas por los medios de comunicación… las canciones francesas tradicionales, en la versión  walisiana, se ganaron el apoyo de todos… Un clima verdaderamente fraternal nos dejó con el deseo de encontrarnos de nuevo. En algunos se desarrolló incluso la vocación de enseñar francés a trabajadores emigrantes.   

Hace 150 años que la Iglesia, a través de Papa Benedict XV, tuvo estas intuiciones. ¡Gracias a la Iglesia! Gracias al Papa Francisco por haberlas devuelto a las noticias; todos los medios de comunicación: periódicos, radios y televisiones hablaron del Día que la Iglesia de Las Landas tuvo la felicidad de vivir…  

Padre Bernard Massarini CM

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