Estamos de luto, pero llenos de gratitud. Ha fallecido el Papa Francisco, pastor cercano, humilde y profeta de nuestro tiempo. Su vida fue un testimonio valiente del Evangelio, una llamada constante a la misericordia, a la paz, a la fraternidad, al cuidado de los más pobres y de nuestra casa común. Con profunda gratitud, lo confiamos a Dios en nuestra oración y damos gracias por el don de su vida, de su palabra y de su ejemplo. Que el Buen Pastor lo acoja y que su legado siga inspirando a la humanidad.
Decreto sobre la heroicidad de las virtudes de Sor Samulowska
El 23 de marzo de 2026 se ha concluido la etapa más importante en la causa de la Sierva de Dios Sor Stanisława Barbara Samulowska. En reconocimiento de las virtudes que vivió de modo heroico, el Santo Padre León XIV ha concedido que la Hija de la Caridad de San Vicente de Paúl, Sor Barbara […]



