Con gratitud por el don de la vocación, preparemos nuestro corazón para volver a decir «sí». María nos muestra el camino: «Haced lo que Él os diga» (Jn 2, 5). Como los discípulos, confiemos en Él.

Con gratitud por el don de la vocación, preparemos nuestro corazón para volver a decir «sí». María nos muestra el camino: «Haced lo que Él os diga» (Jn 2, 5). Como los discípulos, confiemos en Él.