Sor Françoise Petit, Superiora General, acompañada por Sor Anna Wiwiek, Consejera General, visitó la Provincia de Indonesia del 1 al 10 de agosto de 2026. Esta visita nos ha llenado de gratitud, nos ha renovado y nos ha fortalecido.
Como sabemos, Indonesia es el país con mayor población musulmana del mundo: alrededor del 87 % de sus habitantes profesa el islam. Durante su estancia, además de conocer nuestras obras y los distintos servicios que realizamos, Sor Françoise dialogó con las Hermanas, las personas en situación de pobreza, los colaboradores laicos en la misión y los miembros de la Familia Vicenciana.
El comienzo de una peregrinación de amor
La visita comenzó en la Casa Provincial. Sor Françoise y Sor Anna fueron recibidas con una danza de bienvenida, seguida de un momento de oración con las Hermanas en la capilla.

Sor Françoise se acercó con interés y cercanía a las diversas realidades de la misión de la Provincia. Los encuentros con las Hermanas de la Curia y la visita a las instalaciones de la Casa Provincial se desarrollaron en un clima de diálogo abierto y sincero, reflejo de la atención solícita de una pastora que conoce verdaderamente a su rebaño. Asimismo, se reunió con las Hermanas en pequeños grupos y mantuvo encuentros personales con ellas.
Una vida equilibrada y sed de conocimiento
En estos encuentros cercanos con las Hermanas, les ofreció orientaciones maternales de gran valor para su formación personal. Insistió especialmente en la importancia de mantener una vida equilibrada, armonizando la oración silenciosa, el servicio realizado con dedicación y el cuidado integral de la propia persona.

De manera particular, reavivó en ellas el deseo de aprender y de seguir creciendo intelectualmente, animándolas a cultivar el hábito de la lectura. Para Sor Françoise, leer no es una simple actividad de ocio, sino un medio esencial para ampliar los propios horizontes, profundizar en la vida espiritual y desarrollar la sensibilidad intelectual. Así, las Hermanas podrán estar mejor preparadas para responder a los desafíos actuales y atender, con sabiduría y de manera adecuada, las necesidades de las personas en situación de pobreza.
Tendiendo puentes entre la fe y la humanidad en la capital

La visita continuó en Yakarta, después de atravesar varias islas. Allí, Sor Françoise recorrió el Túnel de la Fraternidad, que une la catedral de Yakarta con la mezquita Istiqlal, la más grande del sudeste asiático. Fue un momento profundamente emotivo, al recordar que el papa Francisco había recorrido ese mismo túnel durante su visita a Indonesia. También tuvo la oportunidad de conversar con el imán de la mezquita Istiqlal y quedó muy favorablemente impresionada por las relaciones interreligiosas existentes en Indonesia.

Mensaje a la Familia Vicenciana: «Servir por Cristo y colaborar»
Al dirigirse a los jóvenes y a todos los miembros de la Familia Vicenciana, Sor Françoise recordó el fundamento de toda obra de caridad. Servir a los pobres y a los pequeños no es simplemente una acción social o humanitaria, sino un acto de fe y un servicio prestado al mismo Cristo. Él es la fuente de nuestra fortaleza cuando aparece el cansancio y la meta última de toda nuestra entrega. Sor Françoise destacó también la humildad necesaria para servir unidos: «Nunca podemos servir solos; debemos colaborar».

Culminación del camino: llevar de nuevo el amor al mundo
Aunque la visita ha concluido, el fuego que encendió seguirá ardiendo con fuerza en el corazón de las Hijas de la Caridad y de toda la Familia Vicenciana de Indonesia. Todos se sienten nuevamente enviados a servir de todo corazón, arraigados en Cristo y caminando juntos, con espíritu de colaboración y amor, al servicio de las personas marginadas.

Gracias, Sor Françoise, por todas las bendiciones que ha compartido con nosotros.

