En un mundo que grita —guerras, fracturas, sufrimiento— elegimos escuchar una llamada sencilla y exigente: ser artesanas de paz y esperanza. Pedimos al Espíritu que afine el corazón y nos ponga en camino para reconciliar lo roto, cuidar lo frágil, restaurar la dignidad herida y servir con alegría allí donde la noche es más larga.
LA PASCUA SE VIVE
Cristo ha resucitado. Y esa es la noticia que lo cambia todo. En medio de un mundo herido por la guerra, el miedo, la violencia y la incertidumbre, este tiempo pascual nos recuerda que la noche no tiene la última palabra, que el amor es más fuerte que la muerte y que la vida nueva […]







