La Provincia de Ecuador vivió un tiempo de gracia con la visita de la Superiora general y la Consejera general
Del 29 de junio al 6 de julio, la Provincia de Ecuador tuvo la alegría de recibir la visita de nuestra Superiora general, Sor Françoise Petit, acompañada por la Consejera general para América Latina, Sor Alicia Margarita Cortés. Su presencia fue un verdadero tiempo de gracia que fortaleció la comunión, renovó el espíritu de familia y animó a las Hermanas a vivir con mayor fidelidad el carisma vicentino.

Durante su permanencia, compartieron con las comunidades de las diferentes zonas de la Provincia, visitaron las obras educativas, sociales y misioneras, las casas de las Hermanas mayores y la Casa de Espiritualidad Getsemaní. Cada encuentro fue una oportunidad para escuchar, dialogar, orar y agradecer la entrega silenciosa de las Hijas de la Caridad al servicio de Cristo en los pobres.

Un momento especialmente significativo fue la visita a la Amazonía ecuatoriana, donde compartieron con las Hermanas de Puyo, Tena, Cruz Chicta y Zamora, así como con las comunidades indígenas. La sencillez, la fraternidad y la riqueza cultural de estos pueblos hicieron visible la presencia de Dios en una Iglesia que camina junto a quienes más lo necesitan.

La Superiora general también presidió encuentros con la Familia Vicentina y con las Hermanas de toda la Provincia, de manera presencial y virtual, invitándolas a volver continuamente a las fuentes del carisma y a fortalecer la vida espiritual, la fraternidad y la creatividad apostólica para responder a los desafíos de nuestro tiempo.

Cada comunidad expresó, con la riqueza de la cultura ecuatoriana, su alegría por recibir a la Superiora general y a la Consejera general. La visita concluyó con una Eucaristía de acción de gracias y un fraterno «hasta pronto», dejando en el corazón de las Hermanas un renovado compromiso de seguir a Cristo, Evangelizador de los pobres, con la sencillez, la humildad y la caridad propias de san Vicente de Paúl y santa Luisa de Marillac.

La Provincia de Ecuador agradece a Dios el don de esta visita, que ha fortalecido la esperanza y la comunión, impulsándonos a continuar nuestra misión con alegría, siendo testigos de la caridad de Cristo y artesanas de paz y esperanza allí donde la Providencia nos envía.


